ley de residuos

Nueva Ley de Residuos

Los impuestos al plástico que incorpora la nueva Ley de Residuos

La nueva Ley de residuos y suelos contaminados para una economía circular introduce dos tributos sobre los residuos plásticos

El sistema actual, conocido como economía lineal, se basa en usar y tirar. Si pensamos en la moda, se extrae la materia prima transformándola para confeccionar por ejemplo una camiseta, que luego compramos, usamos, y tras unos cuantos lavados, tiramos. Esto hace que la prenda tenga una vida útil muy corta, habiendo sin embargo consumido una gran cantidad de recursos para su creación. La economía circular busca alargar ese tiempo de vida, promoviendo, por ejemplo, que otra persona pueda usar esa camiseta o que se reciclen sus materiales para fabricar otras prendas. Podríamos decir que este tipo de economía pretende ser un modelo de producción y consumo que implica compartir, alquilar, reutilizar, reparar, renovar y reciclar materiales y productos existentes todas las veces que sea posible para crear un valor añadido. De esta forma, el ciclo de vida de los productos se extiende.

En este contexto, el 8 de abril de 2022 se aprobó la Ley 7/2022 de Residuos para rebajar el impacto ambiental que suponen los residuos y hacer una gestión responsable de los mismos.

Por qué la Ley de Residuos – El problema

La producción de plásticos sigue aumentando. Su fácil dispersión y su lento proceso de degradación convierte al plástico en el enemigo número uno de mares y océanos, destino final de muchos de ellos, perjudicando la salud de los ecosistemas acuáticos y por ende la supervivencia de las especies. Cada año, solo los mares y océanos son receptores de hasta 12 millones de toneladas de basura.

El plástico ha inundado nuestra vida diaria, los encontramos en envases de productos, ingredientes de cosméticos, el textil de la ropa, materiales de construcción y en casi todo tipo de uso. Es el sector con mayor impacto en el medio ambiente, ya que la mayoría de ellos pueden tardar entre 150 y 1.000 años en descomponerse. Su uso asociado a los modos de consumo, es un problema, ya que la mayoría se emplean para envases de un solo uso.

España es el quinto mayor productor de la UE, y genera alrededor de 13 mil toneladas de residuos plásticos al día y puede llegar a verter 126 toneladas de plásticos en el mar Mediterráneo en 24 horas, convirtiéndose así en el segundo país del mundo que más plástico aboca en este mar. Por otro lado, España se encuentra entre los 10 países de la Unión Europea que más residuos plásticos generan.

La Ley de residuos pretende prevenir y reducir la generación de residuos y los impactos derivados de estos mediante la aplicación de dos impuestos sobre los plásticos, los cuales serán destinados a acciones sostenibles.

Impuesto especial sobre los envases de plástico no reutilizables

Es un impuesto indirecto a nivel nacional. Este tributo afecta a las empresas que fabrican:

  • Envases de plástico de un solo uso
  • Productos semielaborados
  • Productos con plástico destinados a permitir el cierre, comercialización o presentación de envases de un solo uso

La principal característica que tiene el tributo es su cuota íntegra, ya que se ha definido que las empresas pagarán 0,45 euros por kilogramo de plástico no reutilizable que produzcan.

De los 13 millones de kilogramos de residuos plásticos generados al día en España, se reciclan aproximadamente la mitad, es decir, entre unos 6 y 7 millones. Por lo tanto, este impuesto se centra en la otra mitad, la cual permitiría recaudar unos 724 millones de euros en el año 2023, según el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico.

Estos fondos podrían estar destinados, total o parcialmente, a financiar al impulso de la economía circular del país con programas como los PERTE, los cuales llegarán en los próximos meses u otras ayudas de impulso de economía circular.

Impuesto sobre depósito de residuos en vertederos, la incineración o coincineración de residuos

Este segundo impuesto medioambiental se aplica a la entrega de residuos en vertederos para su eliminación o valorización energética, o la entrega en instalaciones de coincineración, aplicable a partir de 1 de enero de 2023. Se busca la prevención y preparación para el reciclado de los residuos y desincentivar el depósito de residuos en vertederos. Además, pretende garantizar el cumplimiento de los objetivos ambientales de la UE.

La cuota íntegra se calcula con el pago de 3 a 40 euros por tonelada métrica de residuos plásticos que se depositen o incineren en el vertedero. Si hay un componente de residuos inerte superior al 75%, se aplicarán 3 euros a la parte de inerte y 15 al resto. En el caso de instalaciones de incineración, se aplicarán gravámenes que van desde los 10 euros a los 20 euros por tonelada métrica, en el caso de los residuos municipales, y 15 euros sin son de rechazo.

Se plantea una cesión del impuesto a las comunidades autónomas, permitiendo a estas incrementar la financiación destinada a medidas de mejora de la gestión de residuos que refuercen las opciones prioritarias frente a las menos sostenibles.

Destino de la Recaudación

La recaudación de los impuestos podrá utilizarse para financiar programas de ayudas y subvenciones que promuevan la economía circular en las empresas.

El primer objetivo de cualquier política en materia de residuos es reducir al mínimo los efectos negativos de la generación y gestión de los residuos en la salud humana y el medio ambiente. Asimismo, y en consonancia con los principios que rigen la economía circular, dicha política debe tener también por objeto hacer un uso eficiente de los recursos, con una apuesta estratégica decidida del conjunto de las administraciones públicas, así como la implicación y compromiso del conjunto de los agentes económicos y sociales